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Las
empresas constructoras manejan múltiples proyectos, sin embargo, no todas han
establecido mecanismos formales que les permitan organizarse adecuadamente.
Por: Ing. Ramiro
Fonseca Macrini, MAE
Decano de la Facultad
Administración de Proyectos
Universidad para la
Cooperación Internacional
Una oficina de administración de
proyectos (OAP) o como también se le
conoce Project Management Office (PMO
por sus siglas en inglés) puede apoyar el desarrollo de la empresa en el manejo
de una información confiable y oportuna, dar seguimiento a su cartera de
proyectos, asignar recursos entre ellos, establecer metodologías de
determinación de alcance, costo, tiempo, aseguramiento de la calidad, control
de riesgos y labores de abastecimiento, entre otras. Pero lo más importante que
es permite adecuarlos a sus características particulares, razón por la cual
muchas empresas constructoras deciden establecerla.
Dado que hay muchos tipos de oficinas
administradoras de proyectos, la gerencia general y la junta directiva deben
escoger cuál es el que establecerán en su organización, sus grados de
autoridad, las redes de comunicación y de estandarización de procedimientos que
le serán encomendadas, el personal a su cargo y a quién reportará.
En este artículo describiremos los
diferentes tipos de OAP, con sus correspondientes niveles de responsabilidad,
autoridad y alcance, los cuales dependen del nicho o negocio particular de cada
empresa constructora, de la gestión que ya realizan, de la que decidan realizar
y de sus proyectos.
Proyectos
y OAP
Cuando se habla de proyectos normalmente
se piensa en una acción individual que conlleva un gran esfuerzo empresarial,
con una importante inversión de recursos humanos, técnicos y financieros. En
concordancia con esta noción, una de las definiciones más conocidas de lo que
es un proyecto establece varias características, tales como que es un esfuerzo
temporal, cuyo desarrollo permite la creación de un producto, servicio o
resultado único, el cual se alcanza gradualmente (Project Management Institute,
PMI, 2008).
Esta definición reconoce que, por
ejemplo, la construcción de una edificación siempre será diferente a la de otra,
por más “iguales” que parezcan y aunque para construirlas se utilicen planos y
especificaciones similares.
Se sostiene, con razón, que las
condiciones de la primera serán diferentes a las de cualquier otra: los
terrenos —suelos y topografía— tendrán distintas características, aunque estén
muy cercanos; las condiciones climáticas diferirán, aunque ambas se realicen en
verano o invierno, los recursos humanos involucrados serán diferentes, al igual
que las condiciones de proveeduría, contratistas, materiales, precios y otras
características. Diferirá la inspección de las obras, al igual que los
requisitos del cliente y las condiciones de financiamiento.
Sin embargo, también es cierto que
algunas obras tienen ciclos de vida similares, que pueden ser esquematizados y
dirigidos de manera tal que una organización no tenga que “inventar desde cero”
su proceso de preparación de proyectos, planeación, ejecución y control.
El ciclo de vida se refiere, por
analogía, a las etapas por las que pasa un ser vivo, en que se distinguen su
nacimiento, crecimiento, maduración y declinación. En términos generales se
puede esquematizar que, en el caso de una compañía inmobiliaria, el ciclo de
vida típico de sus proyectos puede incluir las siguientes fases: búsqueda de
terrenos, estudio de factibilidad, desarrollo de planos y especificaciones,
búsqueda de financiamiento, mercadeo, contrataciones, ventas y cierre del
proyecto. Así, aún cuando se trate de un conjunto de edificios multifamiliares
o de viviendas unifamiliares dentro de una urbanización o un condominio, las
fases se repetirán.
En este contexto es muy valioso que una
empresa, a partir de su conocimiento técnico y de la experiencia lograda por
los miembros de la organización, establezca procedimientos tipificados para
cada etapa del ciclo de vida, en los que se volcarán las experiencias de
proyectos precedentes, para repetir las positivas y evitar las negativas, pues
forman parte de los activos institucionales de la organización.
El PMI define a la OAP como “un cuerpo o
entidad dentro de una organización que tiene varias responsabilidades
asignadas, con la dirección centralizada y coordinada de aquellos proyectos que
se encuentran bajo su jurisdicción” (PMI, 2008, p. 11).
Este concepto, que no es nuevo, nace de
la necesidad de mejorar la gestión de los proyectos de la organización y
aumentar la probabilidad de éxito de los nuevos.
Por supuesto que el establecimiento y
acción de una OAP no es una panacea para todos los retos que nos presentan los
proyectos. Una encuesta de junio del 2003, publicada por CIO Magazine, mostró que las OAP no generan mejoras y ahorros en el
corto plazo ni instrumentos sencillos de medición, para comparar su desempeño
actual con el del pasado y su desempeño contra otras organizaciones. De hecho,
esa encuesta (mencionada en Taylor, J., 2006, A survival guide for Project Managers. Segunda edición. EE. UU.:
AMACON) establece que el 74% de las personas que respondieron reportaron que la
baja de los costos de operación no es el más importante beneficio que producen
estas oficinas.
Funciones
de la OAP
Si lo anterior es cierto, entonces
¿cuáles son las actividades que realizan las OAP y las hacen tan importantes
para una organización?
Aunque estas actividades pueden variar
según la empresa, hay varias que son comunes y le dan un especial valor
agregado a esta estructura. Citaremos a continuación algunas de ellas (Taylor,
ob. cit.):
- Metodología
de administración de proyectos
. Sin el fomento y vigencia
de un ambiente y una cultura —que incluya la puesta en práctica y la
vigilancia del cumplimiento de políticas y procedimientos, la realización
de entrenamientos y la definición de las responsabilidades de los gerentes
de proyectos y sus equipos— cualquier intento de establecer la
administración de proyectos en una organización estará condenado al
fracaso. Por ello, la determinación de lo que requiere la organización en
cada momento es uno de los principales y constantes ejercicios que debe
realizar una OAP.
- Gobernanza
de proyectos
. Define la manera en que la organización
dirigirá sus proyectos para lograr sus objetivos. La alta dirección debe
establecer las funciones y la autoridad de la OAP, por ejemplo, si tendrá
un rol de consulta o será la centralizadora y reguladora de prácticas de
gestión. Esta definición es clave y debe ser explícita, constar por
escrito y ser entendida por igual por toda la organización; pues de ella
depende el establecimiento de un tablero de control ejecutivo, la
definición de reportes, las relaciones entre los integrantes de la OAP y
entre ellos y el personal de los proyectos, la forma en que serán
escogidos sus gerentes, los límites de su autoridad y el alineamiento de
los proyectos con las metas estratégicas de la organización.
- Administración
de recursos
. Si la OAP tiene un rol centralizador, una de
sus mayores responsabilidades es la administración de los recursos, entre
los cuales uno de los más importantes es el recurso humano.
- Manejo
de mentoring
. La
localización de mentores, para apoyar el establecimiento de una cultura de
administración de proyectos, es una labor importante y compleja. Implica
reclutar, seleccionar y adiestrar personal con habilidades técnicas y
personales, tales como coaching,
habilidad para influir en otros, comunicación, escucha atenta y el
conocimiento de la organización y de sus políticas.
- Gerenciamiento
del portafolio de proyectos
. Si bien es cierto que para que se dé esta
función la organización debe tener una importante madurez en el manejo de
sus proyectos y de su estrategia, lo que puede tardar años en darse, el
balance y seguimiento del portafolio de proyectos es una función de
refuerzo a la estrategia organizacional que puede asumir la oficina.
- Herramientas
de administración de proyectos
. Si el fomento de una
cultura de administración de proyectos puede ser considerado como la
función más importante de la OAP, la elaboración e implementación de
herramientas estándar es, sin lugar a dudas, la segunda función en
importancia. Es un ejercicio permanente, pues la OAP debe evaluar
constantemente las herramientas de administración de proyectos que se
utilizan y seleccionar las óptimas para cada resultado que se persigue.
- Evaluación
. Para
cumplir con esta función se debe auditar los proyectos, en su acepción
moderna de apoyo a la gestión y no de denuncia y condena, en cada una de
las etapas de su ciclo de vida.
- Entrenamiento
y educación
. La OAP puede colaborar con el administrador
de proyectos y su equipo en el incremento de sus capacidades de gestión,
aunque la responsabilidad principal por el entrenamiento del equipo es una
función del administrador del proyecto.
- Soporte
para el planeamiento
. Muchos proyectos fallan porque en el
planeamiento no fueron identificados todos los requerimientos que se deben
satisfacer. El know how de los
miembros de la OAP y la transmisión de las lecciones aprendidas de
proyectos similares es una ayuda fundamental para el administrador de
proyectos.
- Relaciones
con clientes
. En algunas organizaciones, en las que las
relaciones iniciales con los clientes se dan con altos representantes de
la empresa, el traslado de las comunicaciones y relaciones hacia el
administrador de proyectos puede ser mejorado a través de la intervención
de una OAP, sobre todo si esta tiene una función centralizadora.
- Establecimiento
de estándares y métricas
. Muchas organizaciones están descubriendo la
necesidad de establecer sistemas de medición uniforme —elementos,
instrumentos, procedimientos y registros evaluables— para la mejora de su
gestión. La OAP es clave pare definir e implementar este sistema.
- Desarrollo
de la carrera profesional dentro de la organización
. Un
buen registro de capacitación, responsabilidades asumidas y logros de los
miembros de los equipos de proyecto, incentiva el reconocimiento de sus
habilidades y da la posibilidad de realizar su mejor uso y la promoción de
los individuos en la organización.
- Relación
con los subcontratistas y proveedores de equipo y materiales.
Normalmente están a cargo de los administradores de proyectos, aunque en
proyectos complejos o en aquellos que se dan en organizaciones funcionales
(en las que la labor de proveeduría está asignada a un departamento), la OAP
puede interactuar con el proveedor para apoyar la gestión del equipo de
proyecto. En las etapas iniciales de un proyecto, cuando se establece el
equipo e instalan los recursos con que deberá contar, la OAP puede
anticipar estos requerimientos y apoyar su suministro.
- Recuperación
de proyectos con problemas
. La determinación de que un
proyecto va en camino a no cumplir sus metas requiere habilidades y
conocimientos especializados y costosos. Definir las causas, que pueden
incluir al propio administrador del proyecto, así como asesorar sobre las
decisiones necesarias para su recuperación, es una función muy importante,
pues a veces el equipo, inmerso en el trajín diario de su trabajo, puede
perder visión de conjunto y la objetividad para determinar las causas del
mal desempeño.
Tipos
de OAP
Casey y Peck (2001) plantearon tres
modelos fundamentales de OAP con nombres sugestivos, que permiten establecer
con cierta claridad sus características. Ellos son:
1) Estación
meteorológica. Tiene como objetivo principal emitir informes y
métricas relacionadas con la marcha de los proyectos y el conjunto de proyectos
(programa o portafolio) bajo el alcance de la OAP.
2) Torre
de control. Ejerce un mayor control sobre los proyectos y
apoya su desarrollo a lo largo de las fases o etapas de su ciclo de vida.
Estandariza políticas y procedimientos para mejorar el gobierno, la
planificación, la ejecución y la gerencia general de los proyectos. Puede
incluir en su estructura, o como apoyo a ella, el establecimiento de un comité
de selección y definición de estándares de procesos y de métricas que serán
usadas.
3) Fuente
(o pool) de recursos.
Además de las anteriores incluye el inventario y administración de los recursos
que pueden tener disponibles los gerentes de proyectos a lo largo de su ciclo
de vida.
Sin
embargo, Taylor (ob. cit.) establece un esquema de funciones de las OAP, en
concordancia con el grado de madurez de la organización, que es muy
interesante, pues marca un proceso de acciones y de fijación de expectativas
bastante claro para las empresas constructoras.
Resumen de las
capacidades de la OAP según sus competencias
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Supervisión
de proyectos
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Control
de procesos
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Soporte
de procesos
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Madurez
del negocio
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Alineamiento
estratégico
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Etapa 1: Oficina de
proyectos
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Etapa 2: OAP básica
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Etapa 3: OAP
estándar
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Etapa 4: OAP
avanzada
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Etapa 5: Centro de excelencia
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Mejora de entregables del proyecto y
sus objetivos de costo, tiempo y utilización de recursos.
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Provee una metodología estándar y
replicable en AP para su uso en todos los proyectos.
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Establece capacidad e infraestructura
para apoyar y gobernar un ambiente integrado de proyectos.
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Aplica una capacidad de
gestión de proyectos general
e integrada que permite alcanzar los
objetivos de
la actividad empresarial.
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Gerencia la mejora continua a través
de todos los departamentos en colaboración para alcanzar los objetivos
estratégicos.
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Uno o más proyectos.
Un administrador.
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Múltiples proyectos y administradores
de proyectos.
Gerente de programas.
Staff
de OAP de tiempo completo o parcial.
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Múltiples proyectos y administradores
de proyectos.
Gerentes de programas.
Director o administrador de programas senior.
Staff
de OAP técnico y de apoyo de tiempo completo.
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Múltiples proyectos y administradores
de proyectos.
Gerentes de programas.
Director de OAP.
Staff
de OAP técnico y de apoyo de tiempo completo.
|
Múltiples proyectos y administradores
de proyectos.
Director de proyectos.
Staff
de OAP técnico y de apoyo de tiempo completo.
Personal de apoyo de toda la empresa.
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Fuente:
Taylor, J., 2006
En síntesis, una OAP es una estructura
que apoya la labor, desarrollo y maduración de la empresa constructora en la
práctica de la administración de proyectos, con el fin de lograr resultados
exitosos. Su establecimiento es, en sí mismo, un proyecto que requiere claridad
de propósitos, apoyo de la alta dirección, recursos humanos y tecnológicos y
una cultura organizacional que la misma compañía debe propiciar y fomentar.
EPM
- Herramientas
recomendadas para OAP: En Softland Costa Rica se utiliza una herramienta de EPM basada en el
Project Server de Microsoft, con desarrollos a la medida que la integran al
sistema de informes de visita y al back
office (Exactus ERP).
- Nivel de organización de
la OAP: Es relativo, según la
frecuencia y estructura de los proyectos y la estructura de la organización.
Sin embargo, debe tener suficiente autoridad (o acceso a los tomadores de
decisión) para disponer de los recursos que participarán de los proyectos.
- Dependencia de la OAP: En el caso de la empresa, se depende de la
gerencia de operaciones.
- Capacitación de la empresa: Debe tener una buena
formación en manejo profesional de proyectos y conocer bien el campo de
acción del proyecto (sin que esto implique que se deba involucrar en detalles
técnicos, pero sí evaluar sus implicaciones).
Fuente: Softland. Costa Rica
PMBOK
- Herramientas recomendadas para OAP: Se debe proporcionar una herramienta que permita la
visibilidad de los proyectos, al mismo tiempo que facilite la gestión
documental y la comunicación con todos los involucrados clave del proyecto. Una
plataforma de Enterprise Project Management es de gran utilidad. Existen varias
plataformas de este tipo, tanto de licencia libre como propietaria, como el
Project.net, Microsoft Project Server, Prolog Manager, Oracle Primavera, entre
otros.
- Nivel de organización de la OAP: Podría ser desde un ente de asesoría hasta una
gerencia o dirección, de acuerdo al nivel de resultados que se le asigne,
aunque lo ideal es plantear un continuo de desarrollo y pasar por todas las
fases para hacer evidente el valor que una OAP produce.
- Dependencia de la
OAP: Idealmente debería responder a la alta gerencia de
la organización.
- Capacitación de la empresa: Desarrollo de habilidades gerencia, administración
de proyectos. En el caso de Admon de Proyectos, el estándar a utilizar es el
PMBOK del PMI, certificación CAPM o PMP.
Fuente: Admon de Proyectos. Guatemala
O4Bi
- Herramientas recomendadas para OAP: Se requiere tener un software para planeación
de proyectos, manejo y control de presupuesto, asignación de recursos, software
para colaboración, software para comunicación, manejo de la calidad y
documentación o administración de sistemas, los cuales son usados para manejar
la complejidad que conlleva un proyecto. Todos estos elementos necesarios para
una eficiente OAP se encuentran en el software O4Bi, con el cual se
presupuesta, ejecuta, controla y administran los proyectos, con una
comunicación directa entre el proyecto y la OAP, y que además puede integrarse
con herramientas como el Project, siendo un software versátil y de fácil
aprendizaje.
- Nivel de organización de la OAP: La OAP debe estar liderada por un gerente de
proyectos. La gerencia y oficina de administración de proyectos es la oficina
que guía e integra los procesos de planificar, captar, dinamizar, organizar
talentos y administrar recursos, con el fin de culminar todo el trabajo
requerido para desarrollar un proyecto y cumplir con el alcance, dentro de
límites de tiempo y costo definidos: sin estrés y con buen clima interpersonal.
- Dependencia de la OAP: De una gerencia de proyectos, y esta a su vez de una gerencia general,
según la jerarquía de la empresa y del proyecto, de forma piramidal.
- Capacitación de la empresa: Formación académica en gerencia de proyectos,
administración y afines. Además, sobre los tipos de acciones existentes y sus
normas de gestión, conocimientos en gestión de la investigación, de idiomas, de
la legislación aplicable al sector público y privado y capacitación constante
del PMBOK.
Fuente: Rempro. Costa Rica
At Task
- Herramientas
recomendadas para OAP: Herramientas de chat (como Skype) o de conferencia web
(Connect Now de Adobe) son utilizadas constantemente por la OAP de la empresa.
Igualmente se utiliza At Task, un software de administración de proyectos, lo
cual permite a la OAP darle seguimiento a los diferentes proyectos que se
manejan.
- Nivel de
organización de la OAP: La OAP puede
acomodarse al nivel que le sea asignada dentro de la organización, pero
mientras más arriba esté, mayor efecto tendrá dentro de los objetivos
estratégicos de la compañía. La OAP de la empresa está a nivel ejecutivo,
teniendo representación dentro de las decisiones que toma la gerencia de la
empresa y entendiendo su razón.
- Dependencia de la
OAP: Dependen del tipo de OAP y sus funciones. La empresa
cuenta con dos OAP, una para proyectos de construcción y otra para proyectos
generales. Cada una es independiente y tiene un equipo de administradores de
proyectos propios. Ambas OAP tienen un director a nivel de Gerencia Ejecutiva y
definen sus propias políticas y procedimientos, para que sean acordes con los
tipos de proyectos que manejan.
- Capacitación de la
empresa: Los directores de la empresa cuentan con amplia
experiencia en administración de proyectos y liderando grupos de profesionales,
además de la continua educación en temas de administración de proyectos.
Fuente: Project Management Consultant. Panamá
SAP
- Herramientas recomendadas para OAP:
Existen varias herramientas en el mercado que apoyan la gestión de proyectos
inmobiliarios, Spectrum utiliza SAP como herramienta principal.
- Nivel de organización de la OAP: Proyectos mayores
de 25 000 m2 poseen estructuras organizacionales independientes a
las cuales se les brinda apoyo de BO en servicios de contabilidad y RRHH.
- Capacitación de la empresa: Depende de las
competencias definidas por el perfil, pero existen varias organizaciones
nacionales e internacionales que tienen programas enfocados a la gestión de
proyectos inmobiliarios.
- Dependencia de la OAP: Dependen de una
gerencia operativa que tiene a su cargo la gestión administrativa de los
proyectos.
Fuente: Spectrum. Guatemala
Project,
O4B o Primavera
- Herramientas recomendadas para OAP: A pesar de que su
organización puede variar, la herramienta siempre debe apoyar el enfoque de la
OAP y a la empresa, por ejemplo Project, O4B o Primavera. Este enfoque puede
ser de control, monitoreo, asesoría o capacitación y la herramienta debería ser
aquella que logre consolidar información, llevar indicadores de desempeño y
resúmenes del estado de todos los proyectos para tomar acciones correctivas.
- Nivel de organización de la OAP: El nivel debería
de ser de staff o apoyo para la gerencia, de manera que se centralice la
información y a la vez funcione en la toma de decisiones en ese nivel superior.
- Dependencia de la OAP: Depende de la gerencia, pero podría tener
autoridad de este departamento sobre los proyectos.
- Capacitación de la empresa: Capacitación en el
manejo de los conceptos de administración de proyectos, sobre todo de acuerdo
al nivel de madurez de la empresa, para así formar el esquema de trabajo
deseado. Es importante identificar este nivel de madurez para que la aplicación
de OAP no entre de lleno sin contar con la madurez necesaria. Por otro lado, la
capacitación debe servir para diseñar la OAP de acuerdo a las necesidades y
ambiente de la empresa.
Fuente: CIF. Costa
Rica
CreativePro Office
- Herramientas recomendadas
para OAP: Algunas de las herramientas
modernas son CreativePro Office, que ofrece herramientas de administración de
proyectos gratuitos; Springloops, que permite
integrar la administración de proyectos con otros usos, y Lighthouse,
una herramienta que permite crear proyectos y monitorear cronogramas y metas.
Es integrable con el correo electrónico y permite actualizaciones por este
medio.
- Nivel de
organización de la OAP: El nivel, la
estructura, el diseño y el flujo de información de una OAP va a depender
siempre del tipo de organización de que se trate. En una empresa constructora,
por ejemplo, sería ideal colocarla bajo la dependencia de la gerencia de
operaciones, mientras que en una empresa de alta tecnología probablemente sería
ideal colocarla bajo el CIO o director de tecnologías de información.
- Dependencia de la
OAP: La oficina de administración de proyectos reporta
generalmente al gerente o jefe de operaciones. El tipo de empresa y el tamaño
también van a determinar a quién reporta y de quien depende la oficina; su
estructura organizacional va a determinarse por el tipo de empresa y por los
proyectos que esta maneje.
- Capacitación de la
empresa: Las funciones de la OAP están
relacionadas con la organización a la que pertenece y su naturaleza. Deben
incentivarse los programas de capacitación que vayan a fortalecer esos puntos
principales.
Fuente: DAFESA Consultores & Inversionistas. República
Dominicana
Herramientas
según el proyecto
- Herramientas recomendadas para OAP: Existen múltiples
herramientas y sistemas informáticos que facilitan las tareas de los gerentes
de proyectos de construcción. Cada proyecto y empresa deberían trabajar con la
herramienta más apropiada para ejecutar sus funciones, de acuerdo al tipo de
proyecto, tamaño, complejidad y duración. Lo importante es contar con un
sistema de ejecución, control, seguimiento y cierre de cada tarea, de tal forma
que exista una adecuada gestión de la OAP.
- Nivel de organización de la OAP: Las empresas dedicadas a la
ejecución de proyectos de construcción deben tener presente que la OAP es su
negocio base y le deben asignar la suficiente jerarquía y poder de decisión
para facilitar los procesos y trabajos requeridos para la ejecución de un
proyecto.
- Dependencia de la OAP: Depende del tipo de empresa, de la estructura
de la organización, del tipo de proyecto y su complejidad. Por ejemplo, una
empresa constructora debería tener una OAP que administre toda el área
operativa y que responda a una gerencia de división, con la capacidad de
solicitar acciones al resto de departamentos de la compañía (back-office).
Para empresas desarrolladoras, es posible que la OAP responda a un comité o
junta directiva asignada a cada proyecto, y para empresas consultoras,
posiblemente las funciones de una OAP las asuma directamente cada consultor
asignado tanto a tareas técnicas como administrativas.
- Capacitación de la empresa: Por experiencia, el
administrador de la oficina debería tener una formación académica similar al
tipo de proyecto que estaría promoviendo, preferiblemente con una especialidad
en gerencia de proyectos, que le permita ejercer sus funciones de coordinador y
administrador.
Fuente: Meridia Ingeniería
& Gerencia de Proyectos. Costa Rica
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