| Proyectos de mejoramiento de barrios: un caso en Costa Rica |
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| Miércoles, 24 de Marzo de 2010 05:13 | ||||||||
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En proyectos con múltiples grupos de interés, en los que los participantes tienen una gran relevancia en los procesos de toma de decisiones, es fundamental determinar quiénes son los involucrados claves, sus expectativas y su nivel de incidencia, con el fin de establecer correctamente su alcance.
Los procesos de renovación urbana en general y los de mejoramiento de barrios en particular requieren un alto nivel de comunicación y manejo de involucrados. Cada proyecto tiene características únicas. El Project Management Institute lo define como un esfuerzo temporal que se lleva a cabo para producir un producto, servicio o resultado único. Una de sus características más importantes es su gradualidad, pues se desarrolla a medida que avanza en su ciclo de vida y, aunque son temporales, sus resultados muchas veces tienen características de permanencia. Las ciudades también tienen un ciclo de vida, en el que tras un periodo de nacimiento y crecimiento llegan a su madurez, pero si no se las atiende correctamente, algunos de sus sectores pasan por periodos de declinación. En la etapa de crecimiento, cuando son adecuadamente planificadas, la infraestructura básica precede al uso de las zonas urbanas. Antes de que lleguen sus habitantes, son diseñadas y se habilitan sus diversos componentes. En primer lugar están las vías para el tránsito peatonal y vehicular, luego se incorporan los servicios básicos como el suministro de agua potable, el desalojo de aguas servidas, la provisión de energía eléctrica, telefonía y otros. Se planifica su mantenimiento, que incluye la limpieza, la recolección de basura, la demarcación de calles y otros servicios que son parte de la vida de una ciudad sana. En presencia de estos elementos, los ciudadanos se identifican con su entorno y promueven el mantenimiento y mejora de las condiciones que los rodean. Como síntesis de actividades humanas diversas, la ciudad incluye los usos residenciales, comerciales, industriales y recreativos, a los que se suman los servicios de salud, seguridad, educación y otros. Sin embargo, la mayor parte de ellas no han contado con una adecuada planificación urbana en sus inicios. Por ello vemos sectores residenciales a la vera de vías vehiculares de tránsito rápido, sin un espacio de amortiguamiento, o cerca de zonas de alta vulnerabilidad, como cauces de ríos o zonas de deslizamiento de suelos. Muchos desarrollos están situados en lugares donde los servicios esenciales no se pueden suministrar fácilmente, por las condiciones de altura o topografía, entre otras. Muchas veces se requieren procesos de renovación o rehabilitación urbana, para rescatarlas y convertirlas en sitios apropiados para la vida y el desarrollo de los seres humanos. El supuesto básico es que si se genera el sentido de pertenencia y de influencia de los habitantes sobre la ciudad, será posible iniciar procesos de mejoras sostenibles de la calidad de vida, que ayuden a eliminar procesos de deterioro social, cuyos efectos son la inseguridad ciudadana, la violencia familiar, los brotes epidémicos, la falta de educación y muchos otros. Para llevar este desarrollo teórico a un plano práctico, desarrollaremos como ejemplo el proyecto que se implementó en la ciudad costarricense de Liberia. En Costa Rica, el Gobierno central impulsa desde el 2006 una política de mejoramiento de barrios, financiada con fondos del presupuesto nacional, en la que el ente financiero es un banco especial de vivienda, de segundo piso; y los ejecutores son entidades autorizadas que promueven cada proyecto y contratan con terceros el diseño y construcción de las obras. Liberia, la capital de la provincia de Guanacaste, es el foco de uno de los desarrollos turísticos, comerciales y habitacionales más importantes de los últimos lustros, pero la ciudad carga con el peso de muchos asentamientos pobres, formados al calor de desarrollos habitacionales no planificados o nunca terminados. Dentro de ella, el barrio Corazón de Jesús es un asentamiento conformado por más de 500 viviendas establecidas hace casi 20 años, que no cuenta con condiciones apropiadas de infraestructura urbana y otros servicios. La superficie de rodamiento de sus calles es del material original del suelo o material de tajo compactado, no tiene aceras, los parques infantiles y zonas comunales se parecen más a solares abandonados, peligrosos por la basura que ahí se deposita y por la oscuridad nocturna, ya que carecen de iluminación. Las paradas de autobuses se reconocen por las estructuras semidestruidas, que alguna vez fueron puestas ahí como refugios ante el sol y la lluvia. El cuadro lo termina de configurar un inexistente sistema de evacuación de aguas pluviales, las que en forma superficial van a una quebrada que en ciertos periodos del año no tiene la capacidad hidráulica para conducirlas, lo que genera inundaciones que afectan a decenas de viviendas. Para mejorar esta situación se diseñó un proyecto de mejoramiento barrial, que incluye obras para mejorar la evacuación pluvial y disminuir la probabilidad de inundaciones, mejorar las condiciones del tránsito peatonal, mediante la construcción de aceras y paradas de autobuses; mejorar y equipar los parques infantiles y zonas verdes, además de dotar al barrio de un mejor sistema de hidrantes, para prevenir incendios sin control. Las obras incluyen la construcción de una base granular compactada bien conformada, que con la ayuda de un drenaje pluvial subterráneo extienda su vida útil, mientras se busca el financiamiento de la carpeta de rodamiento en asfalto. El proyecto está por comenzar su etapa constructiva. Como en todo proyecto público, la cantidad de involucrados es muy grande. Incluye a los diferentes entes del Gobierno central que otorgarán la mayor parte del financiamiento, un banco especial, el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos, una entidad financiera promotora del proyecto, la municipalidad, las agencias públicas que otorgarán los visados ambientales y de disposición de aguas pluviales, institutos relacionados con los permisos para la colocación de hidrantes y de los sistemas de suministro de agua potable que estos requieren, la coordinación con entidades responsables de sistemas, que aunque no serán fuertemente intervenidos, como los de suministro eléctrico y dotación de agua potable o transporte, requieren otorgar su aprobación a las obras que se realizarán. Esas entidades están acostumbradas a recibir planos de nuevos emprendimientos urbanos, como urbanizaciones, parques industriales, zonas comerciales y otros, por lo que un mejoramiento de las condiciones de un barrio existente genera un conflicto con sus procesos y normas para obra nueva. Uno de los elementos más importantes de un proyecto es determinar su alcance e identificar a los involucrados, que son todas aquellas personas u organizaciones que serán beneficiadas o afectadas de alguna forma, para documentar sus expectativas con el fin de armonizarlas. Chamoun propone algunas preguntas que pueden servir para esclarecer sus requerimientos: ¿cuál es su visión del proyecto?, ¿qué aspectos importantes debe cumplir el proyecto para que sea un éxito?, ¿cuál es el estándar de calidad?, ¿contra qué se compara?, ¿cuál debe ser el resultado para que la persona considere que tiene la calidad adecuada? Todo esto debe ser precisado y aclarado, para evitar ambigüedades o significados falsos. Una buena investigación de las expectativas permite obtener una mejor visión del proyecto y disminuir la probabilidad de las modificaciones que se deban realizar cuando, fuera de tiempo, se identifican diferencias entre lo proyectado y las expectativas de las personas que influyen en el proyecto. Hay una cantidad importante de involucrados que deben ser identificados y tratados particularmente, como las diversas fuerzas comunales, los comités de vecinos, las asociaciones de desarrollo de calles y las instituciones deportivas y culturales, entre otras. La representación local de los partidos políticos, con sus propios intereses, puede representar una fuerza importante que debe ser adecuadamente administrada. En cada uno de estos actores se debe identificar sus expectativas, para diseñar una estrategia de comunicación que permita obtener la información relevante para su ámbito de acción e influencia. El siguiente cuadro muestra una sencilla herramienta, desarrollada para explicitar y conciliar las expectativas de los involucrados identificados. Por razones de espacio no se muestra en su forma completa, pero sus títulos, hacen ver la necesidad y pertinencia de su elaboración.
CUADRO No. 1: Involucrados, su rol, interés e influencia sobre el proyecto
En la columna 1 se coloca el nombre de la persona o institución que se examinará en las siguientes. En la columna 2 se explicita su rol en el proyecto, como otorgador de visados, habitante, crítico, marginal, promotor político, financiero o social, etc. El interés en el proyecto, que se describe en la columna 3, puede ser general o particular. A las instituciones del Gobierno central encargadas de la política de vivienda y asentamientos humanos y a los entes financieros les interesa el proyecto en tanto se cumpla la expectativa general del programa de mejoramiento de barrios. Por ello, si un proyecto similar de otra localidad compite por los recursos, se avalará al que llegó primero, pues las necesidades son más abundantes que los recursos. En cambio, habrá organismos y personas interesadas en forma particular en el proyecto, entre otras razones porque son sus habitantes, porque está en su área de influencia o es su responsabilidad primaria. Otro calificativo del interés en el proyecto es sí es marginal o directo, dependiendo del nivel de responsabilidad en su éxito. La columna 4 establece la influencia del organismo o institución, la que puede ser positiva e importante si está involucrada directamente con el proyecto y sus acciones pueden incidir en su aprobación o impulso. Será negativa si su actividad puede dar al traste con el proyecto. Por ejemplo, organizaciones políticas de signo contrario al Gobierno podrían con sus críticas, aún sin tener el necesario conocimiento del proyecto, entorpecer o impedir su realización. En cuanto a la influencia hay entes con mucho interés pero con poca influencia y viceversa. Al analizar este cuadro para el proyecto de mejoramiento de barrios se notó, como era de esperar, que la municipalidad era un ente relevante como coordinador de las acciones locales, con sumo interés en el proyecto pero con poco grado de influencia en las decisiones financieras que hicieran posible su realización. Las organizaciones locales, con sumo interés y con la necesidad de ser informadas para que apoyaran la coordinación de los habitantes del asentamiento a la hora de la ejecución de obras, no tenían gran influencia en la aprobación del proyecto en las instancias institucionales. Los organismos encargados de visar los planos debieron ser coordinados, informados y capacitados en este tipo particular de proyecto. Su influencia era importante, ya que podían impedir su ejecución si analizaban los planos con la visión de “obra nueva” y no con la de “mejoramiento de condiciones existentes”. Bajo la primera óptica, el proyecto hasta podía llegar a ser desechado, dado que cambiar la totalidad de las condiciones existentes implicaba inversiones y esfuerzos imposibles, mientras que con la segunda era posible llegar a tener a corto plazo un asentamiento con muy buenas condiciones de infraestructura. Por último, las entidades financiadoras tenían sus propias preocupaciones, ligadas a las calificaciones de riesgo de la entidad, a las críticas al proyecto por parte de terceros y a un eventual incumplimiento de las expectativas generadas. Este elemento en particular tuvo efectos que afectaron el inicio del proyecto durante un apreciable periodo de tiempo. La ejecución del proyecto dejó algunas conclusiones interesantes. Los aspectos estrictamente técnicos, propios del diseño y la construcción de infraestructura representaron el menor de los obstáculos, aún cuando existieron problemas de ingeniería que se consideraron inicialmente casi como insolubles. La mayoría de los inconvenientes se presentaron durante la etapa de aprobación, por la necesidad de conciliar las expectativas de los diversos involucrados y establecer claramente su alcance, cosa que no hubiera sido posible sin un adecuado manejo en términos de capacitación e información de las organizaciones y personas involucradas. Comentarios (0)
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