|
La
definición del plan estratégico de una empresa constructora es una tarea
muy importante que deben realizar sus directivos para desarrollar y consolidar
su organización.
Por: Ing. Ramiro Fonseca Macrini, MAE
Decano de Administración de Proyectos
Universidad para la Cooperación Internacional
Diversas herramientas pueden ser utilizadas en la elaboración de un plan
estratégico efectivo, para que los proyectos que decidan emprender sean la
punta de lanza del cumplimiento de la visión y el éxito de la empresa.
El propósito de este artículo es mostrar la vinculación entre la
estrategia de las empresas constructoras, los proyectos que realiza y la
importancia de los criterios que deben utilizar para escoger cuáles son los
proyectos que han de encarar, de modo que puedan cumplir a satisfacción con sus
clientes y desarrollar su especialización, técnica y know how con los recursos que disponen.
Aunque muchas empresas constructoras ya son conscientes de
la necesidad de tener una orientación clara en lo que hacen y hacia dónde se
dirigen, para algunas todavía es largo el camino a recorrer, pues a pesar de
que se esfuerzan en el día a día, aún no han logrado establecer con claridad
sus campos y modos de acción.
Desde hace muchos años se utilizan como base del proceso de
planeación los términos de visión y misión. El primero se refiere a la posición
de la empresa que pretenden lograr sus directivos en el futuro y el segundo a
la razón de ser de la empresa.
La visión es el horizonte hacia el que se avanzará. En ella
se define la forma en que se desea que sea conocida la firma, por ejemplo, por
su servicio, la calidad de los productos y servicios que ofrece, el nivel de
precios; su participación en el mercado, sea regional, local o en servicios
específicos; la rentabilidad esperada de sus negocios, su crecimiento y otros
aspectos.
La misión de la empresa define su identidad, especialidad y
el campo de servicios que atenderá. Algunas preguntas que responde la misión de
la empresa son ¿quiénes somos?, ¿qué hacemos?, ¿cómo lo hacemos?, ¿porqué lo
hacemos?
En la región se pueden encontrar empresas constructoras que
han realizado declaraciones de misión y visión. A continuación reproducimos
algunas de esas declaraciones, extraídas de la Web, las cuales pueden ayudar a
ejemplificar estos conceptos.
Declaraciones de visión
EMPRESA A
“Buscamos
constituirnos en la empresa líder en la construcción y desarrollo de proyectos
de alto nivel, donde el desempeño profesional y humano de nuestros miembros se
caracterice por su competencia, eficiencia y calidad de resultados. De esta
forma, construiremos obras por mucho tiempo y clientes permanentes”.
EMPRESA B
“A
través de una gestión con un fuerte enfoque en obtener la calidad de todos los
procesos que realizamos, haremos que nuestros clientes se conviertan en el
mayor activo de la organización”.
Declaraciones de misión
EMPRESA C
“Somos
reconocidos por la construcción de infraestructura, puentes y carreteras en
zonas urbanas y rurales, por la implementación de procedimientos y tecnologías
innovativas que han impactado la industria de la construcción en nuestro país,
a través de un equipo profesional de colaboradores, que con esfuerzo y
capacidad demostrada ha aportado con orgullo con obras de alta calidad al
desarrollo económico nacional”.
EMPRESA D
“Ofrecemos
soluciones y servicios de construcción con manifiesta responsabilidad,
transparencia y beneficio económico, para ello hacemos valer nuestra vasta
experiencia, prácticas de innovación y entusiasmo por nuestros clientes,
proveedores y colaboradores”.
Los valores son otro elemento importante a considerar al
establecer el perfil de una compañía constructora. En un mundo en que a cada
momento se escucha la necesidad del compromiso con temas como sostenibilidad,
responsabilidad social corporativa, aprecio a las relaciones éticas y de
ganar-ganar; es muy valioso identificarse con algunos elementos que, aunque
parecen poco prácticos en un primer momento, serán importantes para guiar la
toma de decisiones dentro de la empresa. Veamos algunos ejemplos de valores de
empresas en nuestra región.
Valores corporativos
EMPRESA F
“Integridad: Nuestros
valores generan confianza debido a la rectitud y honradez que asumimos en cada
uno de los compromisos que adquirimos.
Multiculturalidad: Tenemos
respeto por todas las nacionalidades, géneros, colores, razas, pensamientos y
credos. Aprendemos a formar parte del medio en donde nos involucramos, con
sabiduría para elegir dónde construimos el progreso junto con las personas del
lugar.
Productividad: Estamos
convencidos de los compromisos que adquirimos, realizándolos en el tiempo y
calidad acordada, sin engaños de ningún tipo; promoviendo en todos los
participantes el desarrollo personal y profesional”.
EMPRESA G
“Pasión:
Que se manifiesta en el compromiso de cada colaborador, la calidad de nuestras
obras, la excelencia que perseguimos en cada trabajo y la actitud con que nos
relacionamos con los colegas, proveedores y clientes.
Servicio
al cliente: Prevemos las necesidades de los clientes. Es nuestro compromiso
cumplir a cabalidad sus expectativas.
Nuestra
gente: Reconocemos que el éxito de nuestra empresa se basa en las capacidades,
sentido de pertenencia y de deber de nuestro personal. Los valores y políticas
de nuestra empresa buscan maximizar el bienestar de nuestros colaboradores.
Trabajo
en equipo: Estamos conscientes de que requerimos el trabajo en equipo para
obtener crecimiento y eficiencia en nuestra empresa.
Rapidez
y adaptación: Planificamos, evaluamos y controlamos nuestros procesos y
solucionamos los imprevistos con rapidez y eficiencia.
Responsabilidad
social y ambiental: Nuestra empresa labora por el bienestar humano. El mundo es
nuestro hogar y lo cuidamos. Nuestros proyectos buscan mejorar las condiciones
sociales y ambientales de las comunidades donde se realizan”.
Luego de identificar a la empresa, su campo de servicios y
productos (misión), su futuro esperado (visión) y los valores que la guían, el
siguiente paso en el proceso de planeación estratégica es analizar el entorno
interno y externo de la empresa, para conocer la posición de la compañía y
dirigirla en la dirección correcta.
Este es un proceso iterativo: lo qué hará una empresa
constructora dependerá de cómo se defina, sin embargo, esa definición depende
del contexto donde se encuentra y de sus propias condiciones internas. La
siguiente frase, de Abraham Lincoln, resulta sumamente reveladora: "Si pudiéramos
saber primero dónde estamos y hacia dónde vamos, podríamos juzgar mejor qué
hacer y cómo hacerlo" (1858).
Análisis FODA
Para el análisis del entorno interno y externo, una
herramienta fácil y muy utilizada es el análisis FODA, cuya sigla proviene de
las palabras fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Con él se trata
de determinar cuáles son las condiciones distintivas internas de la empresa,
sobre las cuales tiene capacidad para accionar (fortalezas y debilidades) y de
establecer las condiciones externas que debe enfrentar, las cuales están fuera
de su alcance, aunque debe prepararse para aprovecharlas (oportunidades) o
disminuir sus posibles impactos negativos (amenazas).
El análisis de entorno interno debe, por supuesto, ser
objetivo y los elementos encontrados, distintivos de la firma. Entre las fortalezas
típicas que pueden ser encontradas tenemos: personal especializado en un tema
determinado, maquinaria apropiada para el trabajo y en buen estado, buena
reputación entre los clientes, capacidad financiera para participar en
licitaciones de cierta envergadura, experiencia en construcción de ciertos
elementos particulares, procesos de calidad certificados o muy bien
establecidos, personal comprometido a largo plazo en la empresa y alianzas con
proveedores nacionales o internacionales, entre otras.
Las debilidades típicas pueden ser la falta de expertise en un área clave del desempeño
de la empresa, falta de recursos financieros para enfrentar licitaciones y/o
aportar garantías, poca estandarización de procesos y autocontroles de calidad,
fuertes compromisos financieros, falta de equipo y dispersión en sus
actividades, lo que le impide especializarse en un determinado tipo de
proyectos, entre otras.
Generalmente, las oportunidades se relacionan con la
apertura de mercados en áreas geográficas en las que labora la empresa,
posibles alianzas con proveedores o con empresas constructoras para enfrentar
proyectos de mayor envergadura, que la banca ofrezca financiamiento para
capital de trabajo o compra de maquinaria, cambios políticos que favorecen las
inversiones, etc.
Sobre las amenazas la empresa no tiene control, por lo que
debe prepararse para enfrentarlas. Las más comunes son la entrada de nuevos
competidores en los mismos mercados y proyectos que maneja la empresa, una alta
demanda de mano de obra o profesionales, que eleva los costos de contratación
de estos recursos o hace que se pierdan, aumento fuera de rangos normales y
previstos de los índices de inflación, la devaluación (dependiendo de si la
obra se cotizó en moneda local o en dólares), etc. En los contratos de
mantenimiento de largo plazo, en que la inversión de equipo es importante, un
cambio de administración del contratante puede ser también una amenaza o una
oportunidad, según el caso).
Al realizar la matriz FODA de la empresa, surgen
naturalmente una serie de objetivos y estrategias que permitirán aprovechar o
minimizar situaciones externas y trabajar en las condiciones externas.
Por ejemplo, de una matriz FODA pueden salir las siguientes
estrategias:

Figura 1: Estrategias a partir del análisis FODA
La cultura organizacional
El perfil y la orientación estratégica de la empresa están
fuertemente influidos por su cultura organizacional y el pensamiento de los
altos mandos. Los miembros de una empresa, hace ya varios años, se
enorgullecían de decir: “somos especialistas en hacer lo que nunca hemos
hecho”. Esto señalaba que no desdeñaban los riesgos y deseaban innovar en
experiencias y campos diferentes a los que usualmente transitaban. En cambio,
otras compañías son fieles al viejo refrán “zapatero a sus zapatos”, con lo que
quieren decir que la especialización que provoca realizar el mismo tipo de
proyectos les da un valor agregado, lo que genera una toma de decisiones con
rasgos de prudencia y conservadurismo.
Michael Porter (1980) establecía tres tipos de estrategias
competitivas genéricas que podían utilizar las empresas, a las que denominó
liderazgo en costos (bajos), diferenciación y enfoque. Esta propuesta de Porter
puede ser llevada al campo de la construcción con cierta facilidad.
Algunos consumidores son atraídos por los precios bajos y la
compañía los tendrá en un mercado específico bajo su influencia. Esta
estrategia presume que la curva de la experiencia opera fuertemente, lo que
resulta en un conocimiento alto y bajos costos de producción. Requiere
proyectos con ciclos de vida muy similares (operaciones repetitivas) y un gran
volumen de trabajo.
Otra estrategia competitiva es la diferenciación, con la que
la compañía se separa de las otras en aspectos que reconocen los consumidores o
clientes: puede ser la alta calidad y comunicación que distinguen su proceso
constructivo, la ingeniería de valor que ofrecen a sus clientes para mejorar
los proyectos, las garantías, el servicio postentrega de las obras, etc.
Por último, las empresas constructoras pueden escoger una
estrategia de enfoque o concentración, que genera un conocimiento excepcional
de los gustos de los clientes y de su satisfacción en productos o servicios
particulares, lo cual no puede, consideramos, ser reproducido por una empresa
que atiende un amplio espectro de servicios y mercados. Así encontramos
compañías especializadas en la construcción de infraestructura de puertos o
puentes, otras enfocadas en viviendas de interés social o, por el contrario,
para la clase alta. El enfoque o concentración puede darse no solo por producto
o servicio, sino también por establecerse fuertemente en una zona determinada,
de tal manera que resulte muy difícil a un competidor entrar en ella. Este es
el caso, por ejemplo, de empresas constructoras de carreteras que tienen amplio
dominio en ciertas zonas, porque controlan las únicas fuentes de materiales
disponibles en ella.
Según Porter, no es conveniente que una empresa trate de competir
asumiendo dos de esas estrategias competitivas genéricas simultáneamente y la
lógica parece darle la razón. Por ejemplo, una compañía constructora que
concentre sus esfuerzos en la calidad y la alta tecnología, lo que implica
invertir en investigación, innovación y desarrollo, seguramente no podrá
ofrecer costos tan bajos como una que se dedica a un mercado menos exigente en
calidad de productos y servicios.
Sin embargo, cabe aclarar que una calidad mínima estándar y
un servicio personal y profesional esmerado se han convertido ya no en un
diferenciador, sino en un requisito básico para que una empresa constructora
compita en ciertos mercados.
Cuadro de Mando Integral (CMI)
Una vez definida la visión y la misión de la empresa y su
análisis de entorno externo e interno, se pueden establecer sus objetivos
estratégicos, para lo cual es útil una herramienta inicialmente usada para el
control, pero que poco a poco se ha posicionado para establecer los objetivos
estratégicos, las estrategias que se usarán y las políticas y metas de
desempeño; por medio de indicadores que permitan la medición del estado y
avance de la empresa. Se trata del Cuadro de Mando Integral (CMI), que fue propuesto
por los autores Norton y Kaplan en 1992, quienes sugieren que se vea a la
empresa desde lo que llaman perspectivas, que son las de desarrollo y aprendizaje,
procesos internos, clientes y finanzas.
Para evitar el enfoque relativo, muchas veces cortoplacista,
de medir el éxito de la firma únicamente por los resultados financieros, que si
bien no deben ser menospreciados deben ser complementados, estos autores
proponen examinar cómo se construye el valor o resultado financiero, lo que se
da por medio de clientes satisfechos, la mejora de los procesos internos para
lograr esa satisfacción y una perspectiva que soporta las demás e incluye temas
como la capacitación de los empleados y el fortalecimiento de la cultura
organizacional.
El CMI permite formular una estrategia consistente y
transparente, que puede ser comunicada a toda la organización, para que esté
coordinada con los objetivos de las unidades internas y con los resultados de
los procesos de planificación financiera y presupuestaria. De esta forma
permite identificar y coordinar las iniciativas estratégicas y medir de un modo
sistemático su realización, para proponer acciones correctivas, como se muestra
en la figura No. 2, diseñada por el MBA Ronal Miranda (2006).

Figura 2: El Cuadro de Mando Integral y el
planeamiento estratégico
Al finalizar este proceso, la
empresa cuenta con los objetivos estratégicos, estrategias e indicadores de
resultados, que le permitirán llegar a su visión, el futuro deseado y ahora
planificado, mediante metas concretas que se logran con la realización de
proyectos exitosos.
El proyecto se convierte así en
la punta de lanza, totalmente articulada con la organización, que le permite a
esta su supervivencia y desarrollo. Algunos de estos proyectos, que nacen del
proceso de planificación estratégica, en cada una de las perspectivas
mencionadas podrían ser, a manera de ejemplo:
a. Incursionar en un nuevo mercado de la industria de la construcción, en el
que hasta ahora no haya participado.
b. Fortalecer las competencias en materia de
administración de proyectos, incluyendo el tema de calidad.
c. Desarrollar una cultura organizacional que apoye las
metas empresariales.
d. Adquirir maquinaria y personal específicos para
contar con capacidades que le permitan aprovechar las oportunidades.
e. Desarrollar sistemas de seguimiento y control de
proyectos.
f. Desarrollar expertise en la
participación de licitaciones públicas o privadas.
g. Adquirir sistemas de software específicos para las necesidades que se
hayan determinado.
h. Establecer alianzas con empresas que complementen su accionar y le
permitan aumentar sus capacidades de ejecución de proyectos, etc.
En resumen, un buen proceso de
planeación estratégica permite a los directivos de las empresas constructoras,
con una actitud proactiva e innovadora, orientar su desarrollo y los esfuerzos
que realizan para lograr metas concretas, a partir de la realización de
proyectos de construcción de infraestructura y edificaciones en general, pero
también de la construcción y desarrollo de las capacidades internas para
enfrentar con éxito los retos que presenta el entorno.
Análisis del mercado
Elementos utilizados para identificar
la estrategia de la empresa constructora: Se analiza el mercado actual y cómo
está ubicada la empresa frente a la competencia; así como los resultados del
año anterior de manera que sean fuente de aprendizaje para el siguiente año e
identifican el tipo de proyecto y de cliente que son capaces de atender con
excelencia, de manera que logren el objetivo de fascinar a sus clientes. Como parte de la estrategia, elegimos
participar en aquellos proyectos en los cuales podamos generar un verdadero
valor con nuestra participación; buscando entender a profundidad las
necesidades del cliente y apoyándolo en cumplir los objetivos de su proyecto.
Herramientas de planificación
estratégica para formación y seguimiento: Cuentan con una planificación que
permite alinear la visión a las
metas y objetivos estratégicos, los cuales fueron previamente definidos por
líderes de equipos y colaboradores según su puesto. La alineación llega al
nivel de cada colaborador, de manera que este sea capaz de identificar el
impacto que su trabajo aporta al logro de las metas establecidas para alcanzar
la visión de la empresa. Usan un formato
especial para evaluar el desempeño de cada colaborador en término de alcance de
metas y objetivos específicos, la cual se evalúa con una cadencia semestral, y
al finalizar el año se revisa nuevamente para mantener la alineación con las
metas del siguiente año.
Acciones para garantizar que los
proyectos estén alineados con su estrategia: Se identificar y mantiene claro el
tipo de proyecto que la empresa es capaz de entregar con excelencia. Además
cuenta con un equipo profesional de colaboradores efectivos que sean capaces de
cumplir con los objetivos estratégicos de la organización. Se manejan controles
adecuados durante todo el proceso de planificación y construcción y se mantiene
el enfoque de la organización hacia su visión, en todos los niveles de
colaboradores; de manera que su trabajo genere un impacto directo en alcanzar
los objetivos estratégicos.
Fuente:
Qualicoms. Guatemala
Aplicando el FODA
Elementos utilizados para identificar la
estrategia de la empresa constructora: Se hacen cargo de
todo el proceso de diseño estructural, societario, organizacional, financiero y
legal de las empresas de todo tipo desde su inicio o formación, que también
realizamos, hasta que se encuentran listas para ser asumidas por sus directivos
y ejecutivos finales.
Si la
empresa que asisten ya es una empresa formada, con procesos y prácticas en
curso, como el caso de una empresa constructora en ejecución, entonces realizan
una auditoria, organización, catálogo y evaluación situacional. Una vez
realizados estos estudios proceden a proponer las acciones apropiadas a fin de
subsanar cualquier práctica inadecuada o proclive a generar conflictos,
litigios o cualquier tipo de responsabilidad civil, fiscal, penal, laboral,
inmobiliaria, etc.
Herramientas de planificación estratégica
para formación y seguimiento: Por regla general, utilizan el
análisis de debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades (FODA) ,un
análisis detallado del proceso de toma de decisiones, pues es en este proceso
donde se generan la mayor cantidad de incidentes susceptibles de generar
responsabilidad o siniestralidad legal así como una evaluación o auditoria de
prácticas internas y su correlación con actores externos.
Acciones para garantizar que los proyectos
estén alineados con su estrategia: Las empresas constructoras en República
Dominicana generalmente generan dificultades en los aspectos laborales,
inmobiliarios, financieros y directivos. El diseño de un buen protocolo de
acciones y procedimientos, debidamente entendido por todas las partes
involucradas en el proceso de toma de decisiones es imperativo. De esto depende
el éxito de la empresa y la reducción radical de la siniestralidad judicial y
de los procesos nocivos.
Fuente: DAFESA Consultores & Inversionistas,
S.A. República Dominicana
Estudios de mercado
Elementos
utilizados para identificar la estrategia de la empresa constructora: De
acuerdo a los planes de crecimiento, el desarrollo de cada uno de sus proyectos
está condicionado a una serie de pasos necesarios a seguir, para garantizar que
estos estén alineados a nuestra estrategia general. Es por esto que en la
búsqueda constante de superar las expectativas del mercado, a través de la
innovación en sus proyectos, realizan Estudios de Mercado para
entender las preferencias de consumo de nuestros clientes potenciales
así como la oportunidad en el sector, estos elementos son clave para determinar
la realización de un proyecto nuevo. Estos estudios se siguen realizando periódicamente aún cuando los proyectos están
operando. Otros elementos clave son los indicadores financieros de largo plazo, así como la aplicación de
simuladores de indicadores de desempeño esperados tanto operativos como
financieros. La empresa cuenta con un formato de evaluación para asegurar que
cuando el proyecto entre en operación siga cumpliendo con lo definido en el
plan estratégico.
Herramientas
de planificación estratégica para formación y seguimiento:
Realizan un simulador
de negocios, el cual consiste en una metodología en la que se definen los
indicadores y características claves de cada una de las áreas del proyecto, y luego
trimestralmente, se lleva a cabo el monitoreo de cumplimiento del modelo de
negocio planteado para cada uno de los proyectos, de modo que podamos
garantizar su ejecución o realizar las correcciones necesarias oportunamente.
Acciones
para garantizar que los proyectos estén alineados con su estrategia:
Para Spectrum es
clave mantener un sistema de comunicación continua acerca de la estrategia. De
hecho, una de las políticas es el compartir las estrategias con todo el equipo
para que esté informado sobre los procesos y resultados, lo que motiva a todas
las personas y brinda oportunidad de proponer soluciones o nuevas estrategias.
También han definido indicadores de compensación alineados a la estrategia, y
mantenemos un monitoreo continuo. Cuentan con un equipo de profesionales
comprometido no solo con la estrategia, sino además con los valores y visión de
la empresa para entregar así productos y servicios innovadores.
Fuente: Spectrum.
Guatemala
 |