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La historia de los asentamientos humanos presenta desaciertos, como el deterioro ambiental, y aciertos, como los esfuerzos de diseñadores industriales, fabricantes, proveedores y usuarios para contribuir al ahorro del recurso hídrico y fomentar la conciencia ambiental.
Arq. Kathy MacDonald Q.
AGUA, MEDIOAMBIENTE Y CIUDAD
El agua, origen y fuente de vida, constituye dos terceras partes de nuestro cuerpo y es de vital importancia para las actividades diarias de todo ser humano. El agua potable no debería ser un lujo, sino un derecho, por lo que la protección del recurso hídrico es esencial.
ás de la mitad de la población mundial reside en las ciudades, que crecen exponencialmente en número y tamaño, lo que genera un impacto en los recursos naturales y las condiciones de vida, ya que las ciudades, que solo cubren el 2% del planeta, consumen el 75% de sus recursos.
Mientras que la exurbia se apodera de los terrenos agrícolas, poniendo en peligro los acuíferos e incentivando la deforestación y la erosión del suelo; la falta de controles ambientales contribuyó al calentamiento global, lo que incrementó el costo de los servicios.
La urbanización está asociada con el aumento del consumo y, por lo tanto, con la generación de grandes cantidades de desperdicios sólidos, líquidos y gases. Pero estos pueden convertirse en recursos y los edificios llegar a generar energía en lugar de consumirla. El costo de las nuevas tecnologías comienza a ser competitivo, comparado con el de las tradicionales.
Las ciudades modernas tienen metabolismos lineales: consumen y desechan. Sin embargo, de la crisis emerge la oportunidad. Mediante la imitación de los ecosistemas naturales, podemos trasladarnos del convencional sistema lineal de pensamiento a uno circular, que complete ciclos de uso y recuperación.
Solo el 30% del agua que sirve a nuestras ciudades abastece el uso doméstico, en el que, para beber y cocinar, es necesaria la más alta pureza. Por ello, la industria y la agricultura pueden aprovechar recursos alternativos, como los reservorios que se construyen para captar el agua llovida, así como el reciclado del agua.
En una vivienda, los inodoros consumen el 25% del agua; el lavado de ropa el 13%, el de los carros el 2% y el riego de los jardines el 6%. Estas aplicaciones, así como la higiene personal y doméstica, no requieren de agua potable.
Las aguas grises que pasan por una planta de tratamiento pueden ser enviadas a los ríos sin causar un perjuicio al balance ecológico, pero resulta un desperdicio de recursos, por lo que es necesario aprovechar las oportunidades de usar agua no potable en edificios y comunidades, para lo cual se debe simplificar la tecnología, los procesos, los sistemas de operación y el mantenimiento, para abaratar los costos y propiciar el uso popular de estos sistemas.
El concepto de ciudad sostenible ofrece a todo ciudadano la oportunidad de satisfacer sus necesidades básicas y mejorar su bienestar, sin degradar el mundo natural o la vida de otra gente, en el presente y en el futuro. Toda contribución es importante, desde la reutilización de aguas grises, el tratamiento de aguas negras y la recolección de aguas llovidas, hasta el ahorro en la reducción del flujo en la misma grifería.
Kohler Co., de Costa Rica, sostiene que la preservación del agua es un tema muy importante, por lo que ofrece una amplia gama de productos que la ahorran, desde griferías hasta inodoros. Sus griferías Kohler permiten instalar un aireador de flujo, que ahorra agua sin sacrificar su desempeño en el baño y la cocina. También cuenta con duchas de 1,75 gpm, con diseños variados, que disminuyen el consumo, como las llaves modelo Purist que economizan hasta el 45% comparadas con las estándar, gracias a su innovador aireador que brinda una mayor presión. La incorporación de regaderas de ducha con cebolletas de bajo flujo, como los modelos Forte y Purist, puede generar un ahorro de hasta 29 150 litros en una familia promedio de cuatro miembros, con un tiempo aproximado de ducha de 7 minutos por persona. La empresa ofrece más de 24 modelos de inodoros, algunos con tecnología de doble descarga, como los modelos Saile, Cimarron, Reve y Persuade Curv que permiten ahorrar hasta 62 460 litros de agua al año, gracias a su tecnología Class 5 EST, Power Lite, Pressures Lite, Ingenium y doble descarga, de alta eficiencia con un ahorro de agua del 20%. También tiene urinarios de funcionamiento en seco y mingitorios que utilizan un 50% menos de agua que los convencionales. En el caso de las cocinas, el ahorro de agua se obtiene con las líneas Forté y Vinnata, que ofrecen griferías con modernos diseños, que consumen un 20% menos, merced a sus innovadoras válvulas de presión de gran rendimiento.
EVOLUCIÓN EN EL DISEÑO DE LA GRIFERÍA
El sistema de plomería y abastecimiento de agua, con su respectiva grifería, existe desde la antigüedad. El Palacio de Knossos ya contaba con el suministro de agua tibia casi un milenio y medio antes de Cristo. En el año 1700 a. de C., en la isla de Creta, la civilización minoica usaba tuberías de terracota que llevaban agua a fuentes, lavabos y grandes tinas, con griferías de mármol, oro y plata. En la antigua Roma se introdujeron los baños privados 1000 años antes de Cristo. En el año 467 de nuestra era, Roma contaba con 11 baños públicos, 1352 fuentes públicas y cisternas y 856 baños privados, además de las termas dispersas a lo largo y ancho del Imperio.
El sistema de plomería ha cambiado drásticamente desde entonces. Por mucho tiempo, la grifería se fabricaba con dos manijas o controles independientes, uno para el agua fría y el otro para el agua caliente. En el año 1937, el estudiante universitario Al Moen, que vivía en Seattle, Washington, se quemó las manos con el agua caliente y se propuso diseñar un grifo único que mezclara el agua fría con la caliente, manteniendo los controles separados. Su primer diseño fue un grifo con doble válvula, que luego orientó hacia un diseño cilíndrico, en el que la acción de un pistón permitía regular la temperatura del agua. Entre los años 1940 y 1945, Moen diseñó varios grifos, y en 1947 vendió el primer grifo con mezcladora y salida única a una suplidora de San Francisco. En el año 1959, el grifo de Moen estaba en miles de hogares en más de 55 países. Moen también inventó el cartucho reemplazable, el aireador de rejilla, el diversificador de válvula accionado por botón, para la ducha, la cabeza de ducha en spray y la válvula de balance de presión para duchas, entre otros.
En 1945, Landis Perry diseñó la primera válvula esférica para grifos, que generaba un volumen combinado con control de la mezcla en una forma simple y efectiva, al sellar el elemento de la válvula, lo que también facilitaba la reparación de la pieza. La invención fue patentada en 1952 y, en 1954, Alex Manoogian compró los derechos e introdujo el primer grifo Delta de manija única, que usaba el diseño de la válvula de esfera. Un par de décadas más tarde, Wolvering Brass patentó un disco de cerámica para el control del agua, que funciona mejor que los cartuchos de hule y dura mucho más.
Las innovaciones más recientes incluyen los filtros de cartuchos incorporados, que reducen el cloro y el plomo; sprays, grifos diseñados para incapacitados y los grifos electrónicos que se introdujeron al mercado a principios de la década del 80, para mejorar la higiene y el ahorro ambiental. Estos grifos están equipados con un rayo infrarrojo que es interrumpido cuando una persona coloca sus manos debajo, lo que propicia el flujo del agua. Los grifos electrónicos operados por baterías se han popularizado en los últimos años.
La empresa Elmec, de Guatemala, ofrece las griferías Delta y Hangshore, con tecnologías patentadas, que ahorran entre el 30 y 40%; mientras que los inodoros TOTO, con Performance HET, ahorran hasta el 60% de agua. Los dispositivos con la tecnología Air Power hacen una mezcla controlada de aire y agua, lo que genera gotas más voluminosas con menos caudal. En relación con la loza sanitaria, los inodoros con la tecnología HET (High Efficiency Toilet) son los que predominan en el mercado guatemalteco.
Cadsa, de Costa Rica, representa las marcas de duchas Delta y Brizo, que han logrado bajar la cantidad de 2,5 a 1,5 gpm, gracias a la tecnología de H2O Kinetic, que introduce oxígeno a las gotas de agua, para que tengan más volumen y generen al usuario la sensación de tener una mayor cantidad de agua, cuando en realidad usa menos. Las griferías de lavatorio tienen la etiqueta de Water Efficient Product con 1,5 gpm, inferior al estándar de la industria, que es de 2,2 gpm.
FUNCIÓN Y FORMA
El desempeño eficiente de un producto es esencial, por lo que su diseño está estrechamente ligado a aspectos funcionales y técnicos.
La compañía costarricense Importaciones y Exportaciones El Oriente, S.A. distribuye los inodoros Monopy, que economizan hasta 5 litros de agua por descarga. El modelo MT-105, que es de una sola pieza, posee el sistema de doble descarga, mediante un botón compartido que permite utilizar 3 o 6 litros, según sea necesario. Todos los inodoros que ofrece la empresa poseen tanques más pequeños, que ayudan a disminuir el consumo de agua y cuentan con un sistema mejorado de propulsión, para hacer más presión con menos agua, lo cual garantiza mejor limpieza a menor precio. Tomando como ejemplo un hogar en el cual viven cuatro personas, con un uso diario de tres veces, dos de descargas líquidas y una sólida, el uso de estos inodoros genera un ahorro diario de hasta 1680 litros mensuales. La empresa garantiza productos de muy alta calidad, con una vida útil superior a 30 años. Dispone además de una gran gama de repuestos, aunque el mantenimiento es mínimo.
La tecnología del diseño heredada de la era postindustrial recomienda estudiar y conocer el problema, descomponiéndolo en sus elementos. Según el método científico, la idea del diseño no se debe anticipar al análisis de los datos recopilados, que a su vez dependen de la tecnología empleada y el tipo de materiales, produciendo modelos que se pondrán a prueba para llevar a cabo la verificación del desempeño del producto. El método cartesiano de diseño está basado en el concepto de la verdad, que no acepta nada como verdadero, hasta que no hubiese dado pruebas de serlo.
Aquí también aplica la discusión que comenzó con el Movimiento Moderno en la arquitectura, de que la forma debe seguir a la función. El arquitecto Mies Van der Rohe, quien acuñó la famosa frase de “menos es más”, abogó por la búsqueda de la esencia, basando la estética en términos funcionales. Este argumento fue controvertido por el Postmodernismo, que alegó que es la función la que sigue a la forma; así como por quienes se sumaron posteriormente a la discusión teórica, para describir el círculo de acción que se genera cuando la función sigue a la forma, la forma sigue a la función y así consecutivamente.
Bruno Munari definió la simplificación como el intento de resolver el problema de diseño, eliminando todo lo que no sirve para la realización de la función. En su libro ¿Cómo nacen los objetos?, afirmó que “lo bello es consecuencia de lo correcto” y abogó a favor de la difícil tarea de simplificar, que exige tanta creatividad, condenando el lujo como la utilización impropia de materiales costosos sin mejorar sus funciones o como “el triunfo de la apariencia sobre la sustancia”, en sus propias palabras.
Las griferías se pueden obtener de una manera económica, pero también constituyen un símbolo de estatus que hacen apetecibles los diseños más sofisticados, en los que la atención al detalle es esencial, por lo que realzan el aspecto estético, para responder a las tendencias de la moda, cuyos cambios son cada vez más frecuentes, como también ocurre con el diseño de objetos de uso diario en general, tales como vajillas, cubiertos, ropa blanca, etc.
El diseño de prototipos ideales debe estar sujeto a la actualización en los procesos de fabricación y la tarea del profesional es integrar en un producto función, tecnología y forma estética, con los requerimientos de marketing que evalúen la viabilidad económica y la aceptación de los usuarios.
En resumen, el diseño de la grifería debe contemplar los aspectos técnicos funcionales y estéticos; es decir que no solo importa el desempeño de la pieza como objeto útil que sirve a un propósito determinado, así como la tecnología que hace posible su fabricación, sino también cómo luce el producto y la aceptación del mercado, basada en los aspectos socioculturales, comerciales y publicitarios que contribuyen a favorecer ciertos estilos en determinado momento.
La tendencia del mercado a utilizar soluciones novedosas para economizar y reutilizar el agua, ofrece la posibilidad de reducir los gastos fijos de los inmuebles.
La empresa costarricense AcuaLógica ofrece un sistema de mingitorios libres de agua (Water Free), que cuenta con un filtro recolector de sedimentos para impedir que se desplacen al drenaje. Cada Water Free puede ahorrar más de 151 000 litros de agua por año, lo que equivale a la capacidad de seis camiones cisterna con agua potable, si lo usan 22 personas, pero con más usuarios el ahorro crecerá exponencialmente. A criterio de la empresa, los mingitorios con descarga de agua, incluso los que cuentan con sensores automáticos, han quedado obsoletos debido a la evolución social hacia un comportamiento más responsable con la naturaleza. La relación costo/beneficio entre un sistema convencional, que en el caso de los mingitorios es de tres a uno frente a los Water Free, motivó a muchas empresas a incorporar el sistema y hacer las sustituciones pertinentes, ya que con los ahorros generados se recupera la inversión en un corto plazo y luego queda como un mecanismo reductor de gastos fijos. Su costo de mantenimiento es menor, ya que no poseen fluxómetros ni empaques o tuberías para su funcionamiento.
Los sensores para la reducción de descargas son 50% más costosos que todo el sistema Water Free, por lo que la relación de inversión inicial para construcciones nuevas es menor y el mantenimiento se reduce a las sustituciones periódicas del filtro, aproximadamente tres veces por año. A ello se suma que por no tener piezas móviles, se minimiza el vandalismo, se reduce la cantidad de químicos y el tiempo de mano de obra para la limpieza diaria. También son libres de olores, puesto que al no emplear agua evitan la reacción química que produce el gas de amoníaco que los genera. El sistema es cinco veces más higiénico que los mingitorios ordinarios, ya que los usuarios no tienen contacto directo con el fluxómetro ni se realizan descargas de agua, que son un vehículo para las bacterias y virus. Es importante destacar que AcuaLógica dona sus utilidades al programa de Amigos de los Parques Nacionales de Costa Rica, actuando como un proveedor aliado de las empresas que deseen hacer un aporte al medioambiente.
Los movimientos cíclicos de la moda hacen que un modelo exitoso sea seguido por otros fabricantes con ligeras variaciones, no siempre determinadas por mejoras técnicas, sino por su aspecto, lo que genera un argumento de venta.
Más allá de la forma y el detalle, en los accesorios de baño también desempeña un papel predominante el tipo de material y su acabado final, que constituyen agentes de diferenciación para introducir un producto. De metal opaco o cromado, con elementos ranurados, con anillos dorados, color cobre, con materiales translúcidos, acabados de cerámica, aplicaciones, decorados, lisos o sencillos, con doble cierre o monocomando;,los elementos de grifería constituyen un placer estético, tanto para el diseñador como para el usuario.
La empresa Expocerámica, de Costa Rica, distribuye la marca Ramón Soler, que desarrolló el sistema Ecoplus, para ahorrar agua mediante la limitación del caudal hasta en un 30%, sin que lo perciba el usuario, pues cuentan con aireadores de alta calidad que ponen burbujas en el caudal, para hacerlos más suaves, sin salpicaduras y dar al usuario la sensación de una gran cantidad de agua. Otras líneas distribuidas por la empresa costarricense incluyen el sistema Termostop, con temperatura de seguridad para evitar quemaduras y brindar protección acústica, con productos silenciosos, ergonómicos, robustos y duraderos; y los inodoros de la marca Castel, que impulsan el sistema de ahorro. En el caso de la loza sanitaria, el inodoro 3090 Domus utiliza un sistema de doble descarga, media para líquidos y completa para sólidos.
Hay muchos modelos de griferías o comúnmente llamadas llaves de agua, pero la clasificación básica es la de grifería simple. La simple es la que tiene únicamente una entrada, por donde sale y entra tanto el agua fría como la caliente, habitualmente con un tubo de 3/8 o ½ pulgada. Las mezcladoras tienen dos entradas, una para el agua caliente y otra la fría, contando con una salida. Estas se usan en fregaderos que tienen un orificio de entrada en tubo de cobre de 8” x 10” de diámetro. Los dispositivos de mezcla pueden ser:
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Batería de fregadero: con un caño y dos mandos
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Monobloc: con un caño y dos mandos
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Monocomando: con caño y mando en un solo bloque
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Monomando termostato: con un termostato que permite la regulación constante de la temperatura
Desde el punto de vista funcional, la tecnología también ha hecho avances significativos, como los sensores, que tienen una amplia aplicación en los baños de uso público, pues a pesar de su elevado costo constituyen una buena inversión a largo plazo. Higiénicamente presentan la ventaja de evitar el contacto físico, que genera traspaso de bacterias. También resuelven el problema del vandalismo y garantizan un ahorro, mediante los difusores de salida, que incorporan aire en el flujo, para controlar su volumen y evitar que el agua salpique al caer en el lavabo.
Mejorar la calidad de vida sin deteriorar el ambiente es el nuevo paradigma en el contexto regional, que se refleja en la necesidad de integrar la eficiencia tecnológica con la estética, para lograr un mejor producto al servicio del usuario y beneficiar al planeta.
entar los retos y aprovechar las oportunidades para el desarrollo integral, con el uso responsable y óptimo del agua, contribuye sustancialmente al desarrollo económico y social de la región, en armonía con el medioambiente.
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