Cocinas: El corazón del hogar PDF Imprimir E-mail
Viernes, 22 de Junio de 2012 13:04

La cocina es el espacio donde se llevan a cabo las actividades más importantes que hacen al bienestar, por lo que juegan un papel fundamental en nuestro modo de vida.

Por: Arq. Edwin González H

altLa alimentación es una de las actividades más importantes de los seres vivos. Desde los inicios del hombre, esta actividad se realizó en forma social, cuando los hombres de las cavernas cazaban los alimentos y en sus espacios de refugio se reunían para consumirlos.

Durante la época medieval, en los castillos y mansiones la cocina era una de las partes más sofisticadas de estas grandes construcciones, ya que era ahí donde tenía que llegar todo, las carnes, legumbres, el trigo y demás. De acuerdo al tamaño de la vivienda, eran de un solo espacio, en el que muchas personas trabajaban a la vez o, en las más sofisticadas, contaban con una distribución más funcional, con espacios dedicados a la panadería, carnes, etcétera. Hoy, este último tipo de distribución se encuentra generalmente en los restaurantes y las cocinas de los hoteles.

Cocina proviene del latín coquĕre “cocer”, cuya acepción es “hacer comestible un alimento crudo sometiéndolo a ebullición o a la acción del vapor”.

En el hogar

Como dijimos anteriormente, la cocina de nuestros hogares es el lugar de reunión de la familia y en ella se llevan a cabo muchas actividades al mismo tiempo. Su diseño debe hacer eficaz el proceso de preparación de los alimentos y evitar que se convierta en una tarea tediosa y complicada. Para ello se utiliza el “triángulo de trabajo”, un esquema que nos indica que las actividades de cocinar, almacenar y lavar deben tener un orden que va con el proceso de preparación de los mismos alimentos, es decir, almacenar + lavar + cocinar.

La longitud necesaria para realizar estas actividades se estima en 1.20 m y se recomienda que no supere los 2.60 m, ya que los largos trayectos restan eficacia. Este espacio imaginario (el triángulo) se utiliza para diseñar espacios de cocinas más eficientes, con el menor desperdicio de área en trayectos y para que en los espacios restantes, entre sus vértices, se ubiquen las superficies de trabajo.


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