Costo de materiales influye en vivienda social nicaragüense PDF Imprimir E-mail
Lunes, 06 de Febrero de 2012 14:08

El comportamiento de los precios de los materiales de la construcción afecta el desarrollo de proyectos en Nicaragua, especialmente en el campo de la vivienda de interés social. Según lo indican las autoridades de ese sector, se deben de tomar medidas urgentes, en conjunto con el Gobierno nicaragüense, para no paralizar la dinámica de demanda de materiales y evitar el estancamiento del Plan Nacional de Vivienda.

alt

La industria de la construcción en Nicaragua se ha dinamizado en los 2 últimos años, sin embargo, algunos proyectos se ven obligados a replantear sus presupuestos debido a la movilidad que se presenta en los precios en los materiales de construcción.

Sin embargo, algunas empresas proveedoras de estos materiales en el país

han adoptando estrategias internas para estabilizar los precios y no transmitir esa inestabilidad a los clientes, por lo que algunos han elegido adoptar medidas como reducir costos administrativos internos, la introducción de nuevos productos al mercado e inclusive sostener los precios de los inventarios existentes.

Gracias a medidas como las anteriores, hay materiales de construcción que se han mantenido estables, por ejemplo, el mercado nacional de la tubería de PVC no presenta mayores variaciones de precio.

Con respecto a la demanda de materiales, algunos comerciantes del sector indican que actualmente se registra en Nicaragua un aumento en el cemento y los perlines de hierro, que han venido a sustituir la madera en los techos, así como el hierro para hacer columnas o vigas y las láminas de zinc.

En tanto, la encuesta de medición que realizó el Banco Central de Nicaragua en diciembre del 2011, reveló que en el mes de septiembre de ese año, hubo un incremento de 15,7% en la compra de cemento, piedra triturada, bloques y arena. Además ese estudio indicó que para esa misma época del año (tercer trimestre) se registró un alza en los materiales de construcción del 8,7%.

Marcaron fundamentalmente esta tendencia las demandas de madera, techos de metal y el gypsum, en términos generales de hasta un 7%. Otros metales como varillas de acero (de diversos diámetros) y alambre de amarre también subieron en 1,7%. Esto se derivó del alza en los precios, a nivel internacional, de la materia prima fundamental: el hierro y los productos de acero laminados en frío y caliente. Otros productos que se elevaron fueron los de electricidad e iluminación, así como la loza sanitaria.

Otra muestra de los cambios a los que se ha sometido el sector de la construcción nicaragüense, como consecuencia de la alza en los costos de materiales, es la desaceleración en la dinámica que venía mostrando el segmento de vivienda social, proyecto impulsado por el Gobierno y la Cámara de Urbanizadores (Cadur).

Las mismas autoridades indican que son dos factores principales los que se consideran han ocasionado esa desaceleración: el incremento de los precios del cemento o el hierro y el aumento en que deben incurrir para prestar los servicios básicos a los proyectos habitacionales. Alberto Atha, presidente de Cadur, indicó que la instalación de servicios básicos implica invertir en materiales de construcción o equipamiento entre US$3500 a US$4000 por proyecto, lo que da como consecuencia inmediata elevar el precio final de venta de una casa.

Por ese motivo, han solicitado al Gobierno nicaragüense una reforma a la Ley de la Vivienda Digna, de tal forma que se pueda subir el techo (límite) del precio de las viviendas del tipo social de US$20 000 a US$26 500, a fin de que los urbanizadores puedan compensar el aumento en el costo de la construcción. Sin embargo, aún no se le ha dado luz verde a este tema, pues el Gobierno mantiene la postura de no hacer ese ajuste, bajo el argumento de que no se estaría beneficiando a las familias de escasos recursos.

Atha sostiene que “es imposible la construcción masiva de vivienda entre los US$10 000 y US$15 000, frente al incremento en los costos de la construcción”, asimismo indica que otro inconveniente es la falta de financiamiento, por lo que teme un estancamiento del Plan Nacional de Vivienda.

La Cadur propuso la reducción de entre 1 y 2% en la tasa de interés en los préstamos de la vivienda de interés social y que se extiendan los plazos a 25 años. Además advirtió que no se invertirá en proyectos que no se ajusten a las normas de construcción exigidas por la Ley de Vivienda, que establece que la casa de interés social es la que mide entre 36 y 60 metros cuadrados, con servicios básicos incluidos.